
~ El juró que volvería y empapada en llanto ella juró
que esperaría.
Miles de lunas pasaron y ella siempre estaba en el muelle esperando.
Muchas tardes se anidaron, se anidaron en su pelo
y en sus labios.
Llevaba el mismo vestido y por si él volviera
no se fuera a equivocar.
Los cangrejos le mordían su ropaje, su tristeza
y su ilusión.
Y el tiempo se escurrió y sus ojos se le llenaron
de amaneceres.
Y del mar se enamoró, y su cuerpo se enraizó
en el muelle.
Sola ... Sola en el olvido .