
Aunque tu vida tal vez no sea todo lo perfecta que te gustaría, siempre puedes mirar a tu alrededor; allí encontrarás muchas personas que están peor que tú. Da las gracias por todos los problemas que no tienes. Apartate por un momento del bullicio y el vértigo, y recuerda todas tus bendiciones. Haz un inventario. Comienza por las personas que proporcionan alegria y satisfacción a tu vida: son un don que has recibido .